miércoles, 2 de mayo de 2012

Santa María de Ainsa

Buen ejemplo de la arquitectura medieval de la comarca de Sobrarbe.


A lo largo de su historia, ha sufrido, numerosas modificaciones en las distintas estancias que componen el templo: iglesia, cripta subterránea, claustro y torre - campanario.

 Iniciada en el siglo XI y finalizada en el siglo XII, su torre, de dimensiones únicas en el románico aragonés, hace imprescindible su visita, con saeteras para la defensa. Desempeñó un papel fundamental como elemento defensivo, fue concebida como torre vigía. Prueba de ello son sus saeteras. Consta de cuatro pisos diferenciados, de los cuales, el tercero, está destinado a campanario.

 Destacan la cripta, con dieciocho columnas con capiteles y el claustro, muy irregular, como consecuencia de la adaptación al medio.