martes, 24 de enero de 2012

La puerta cerrada

Una de tantas puertas cerradas.


La realidad a veces es insoportable tristeza 
Quisiéramos volver hacia atrás en el tiempo,
 pero las puertas del pasado permanecen cerradas. 
El futuro se presenta obscuro, insondable e incierto
 como un barco perdido entre noches y brumas.
 Miras hacia atrás y ves unas puertas cerradas,

 no importa que golpees con todas tus fuerzas,
 una vez traspasadas se cierran para siempre
 Sólo han pasado contigo las almas amigas,
 todas las que tu amor a podido recoger.
 Las demás han elegido otros caminos.
 ¡Qué pocas almas amigas veo a mi lado! 

 ¿Qué recursos nos quedan para poder sobrevivir?
 Nos queda nuestro mundo interior y los sueños
 y también la esperanza de cada amanecer. 

 Y cuando no encontramos a quien mandar nuestros versos, 
cuando pensamos que nuestras palabras
 se perderán para siempre en un mundo sin ecos,
 nos acordamos de una amiga lejana, desconocida, 
quizá no tan lejana ni tan desconocida,
 que lea estos versos y reciba el eco de sus pensamientos. 

 Amiga ¿Por qué te mando estos versos a ti? No lo sé.
¿Por qué mientras los escribía estabas en mi pensamiento? 
No lo sé. Es vano buscar todas las respuestas. 
Lo único que puedo asegurarte es que estos versos son tuyos.