miércoles, 12 de septiembre de 2012

Bordas del Pirineo

Las bordas, (nombre genérico utilizado en el Pirineo) son pequeñas construcciones diseminadas por los campos o eras, teniendo como fin el de guardar los utensilios y el heno recogido en verano y los utensilios agrícolas.

Algunas aun conservan un espacio destinado a los animales, como sus comederos o pesebres incluidos, y un diminuto hogar en un recodo para cuando fuera utilizado como refugio.


Borda del valle de Vio

Suelen ser de planta rectangular o cuadrangular, cubiertas a dos vertientes, tejado de losa, fachadas de piedra, con una puerta de entrada, una ventana anexa y algún que otro escaso vano. En el caso de que sirva para almacenamiento de heno, también dispone de una portera o vano, en la zona alta, a la que se accede por un subidor o cuesta con una escalera de madera.

En su interior no presenta ningún elemento a destacar, salvo que tuviera utilización pastoril, en cuyo caso se diría la existencia de un pequeño hogar.

Los usos tradicionales de estos edificios eran variados. Se guardaba hierba y las mieses antes de la trilla, mientras que en otros lugares se guardaban animales domésticos. El uso cotidiano hace que se encuentren muy cercanas a las localidades y a su vez rodeando las eras para revolver el grano después de trillarlo.

Muchas de ellas han sido abandonadas a consecuencia de la decadencia de las prácticas agrícolas tradicionales y de los cambios en la forma de vida en las zonas rurales durante la segunda mitad del siglo XX.