domingo, 28 de abril de 2013

Leyenda de las Tres Serols

Las Tres Sorores o Treserols, lo componen los Picos de Monte Perdido (3.355 m), Cilindro de Marboré(3.328 m), y Añisclo (3.263 m) llamado también, este último, Soum de Ramond.

Vivimos en una tierra de leyendas, de echo si existe una comarca donde abundan las leyendas esta es el Sobrarbe. Estas montañas y valles son escenarios de historias y leyendas desde hace mucho tiempo. Existen varias versiones fantásticas sobre el macizo de las Tres Sorores. Aquí una de ellas:



El significado del nombre de Tres Serols (tres hermanas en fabla aragonesa) se debe a lo siguiente:

Cuenta una leyenda que en el siglo V, el caudillo de los visigodos, Eurico, decide con sus huestes realizar una incursión en los pueblos del Pirineo. Al llegar a una aldea, y en medio de la refriega, se da el caso que tres hermanas celtíberas y cristianas, huérfanas de madre, iban a casarse ese mismo día, pero las hermas logran esconderse de los soldados visigodos, mientras que su padre y sus novios son hechos prisioneros.

Cuando una vez retiradas las tropas invasoras regresan a la aldea, no ven más que muerte y destrucción, pero encuentran entre unos arbustos a un jefe visigodo gravemente herido al que ofrecen cuidados y curas bajo la promesa de que liberará a sus familiares y novios.
Cuando el visigodo está ya curado lo llevan a su campamento, donde en un principio las hermanas son recibidas cordialmente pero, transcurridos los días y recordando al soldado su compromiso, éste les dice que sus novios, previa renuncia de fe, se han casado con tres godas y que ahora están en una misión que les ha encomendado el propio Eurico. Las jóvenes se quedan consternadas-
Pasa el tiempo, y mermado el dolor cuando una de las hermanas acuerda casarse con el visigodo que salvaron y las otras con sendos guerreros. Para ello tienen que renunciar previamente a la fe cristiana, cosa que hacen.

En la noche de bodas, de repente, y en medio de un terrorífico resplandor, a cada una de ellas se les aparece el espectro de su propio padre recriminándoles su conducta, y las tres hermanas huyen despavoridas del campamento visigodo.

Invadidas por la culpa, y los remordimientos, deciden instalarse de penitentes en tres barracas a espaldas del Monte Perdido.

Los tres prisioneros que fueron sus novios, en represalia por su abandono, al final son ahorcados, mientras que al mismo tiempo una terrible avalancha de nieve sepulta las chozas de las tres desdichadas hermanas con ellas dentro, y un espantoso terremoto levanta, sobre ese lugar que ocupan, tres imponentes montes: las Tres Sorores, como recuerdo para todos los que los vieren, de aquella triple apostasía e infidelidad.