miércoles, 16 de abril de 2014

Otal, un paraíso en deshielo

Situado en pleno Valle de Bujaruelo, muy cerca de Ordesa, el Valle de Otal es sin duda uno de los más espectaculares y accesibles del Pirineo.



El valle es una auténtica preciosidad, típica artesa glaciar, apacible, casi bucólico donde habitan muchas marmotas y desde donde se asciende al pico de Tendeñera. Este valle finaliza en el circo de Otal.

Llegar al valle de Otal es fácil. Un poco después del puente de San Nicolás de Bujaruelo, hay que girar a la derecha, ya que si seguimos recto llegaremos al valle de Ordiso. Está bien indicado. A partir del desvío hay una pista que sube zigzagueando en suave pendiente. Antes de que nos hayamos dado cuenta, estaremos en Otal.



Desde aquí tenemos unos bonitos paseos en los que nos adentraremos en un paisaje espectacular, rodeado de grandes cumbres y verdes prados. A través del collado de Tendeñera se llega a Panticosa, en el Valle de Tena.

El valle de Otal es uno de los más bonitos del Pirineo de Huesca (comarca del Sobrarbe), donde la paz y la tranquilidad nos invaden al recorrerlo. Al fondo del valle existe un refugio.