sábado, 14 de marzo de 2015

Alquezar

Precioso municipio de la comarca Somontano de Barbastro, en la Provincia de Huesca, que debe su nombre al castillo o Al-Qasr construido para defender el acceso a la Barbitanya.

Pueblo con un encanto medieval en el que disfrutaremos de que cada rincón y no nos dejará indiferentes al visitarlo descubriendo rincones llenos de historia. Rodeado de un entorno natural y cultural de extraordinaria belleza que forma parte de uno de los espacios protegidos de Aragón, "El Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara".



Una villa medieval

Siglo XI
Hacia 1067, tras ser ganada la fortleza musulmana (Alqasr) para los aragoneses, el rey favorecio la repoblación del lugar ofreciendo interesantes privilegios a quienes se establecieran allí.

Siglo XII
Pronto el recinto murado quedó pequeño y el espeso caserío se iría extendiendo por la falda de la montaña y a la sombra del castillo, mirando al sur para protegerse del rigor del clima.

Silgos XIV-XV
A mediados del siglo XIV hubo un periodo de crisis causado por la peste negra que redujo la población a una tercera parte. Pero con el crecimiento demográfico del siglo XV el pueblo siguión creciendo.

Evolución urbanística y arquitectura popular.

Siglo XVI
La estructura urbanística es sencilla: las calles principales, que corren paralelas, se adaptan a las curvas de nivel; otras más estrechas dispuestas perpendicularmente las ponen en comunicación.
Pero aunque el trazado urbano es de origen medieval, el caserío fué totalmente renovado a partir del siglo XVI, momento en el que se gestó el modelo de casa de la zona.

Siglos XIX-XX
Existe una zona "nueva" que surgió entre los siglos XIX y XX, cuando tras un proceso de migraciónel recinto primitivo quedó semiabandonado. El excesivo coste que suponía la rehabilitación del degradado caserío llevó a la población a desarrollar este nuevo barrio que hoy sigue en crecimeinto.



La plaza
La calle mayor desemboca en el espacio irregular de la antigua Plaza, en la que cada soportal ofrece una solución constructiva diferente: unos son adintelados, otros tienen arcos de medio punto; algunos apean sobre pilares, otros sobre columnas,...

Las fachadas también tiene diferente tamaño y composición y no presentas más homogeneidad que la derivada del uso de los mismos materiales de construcción: piedra y ladrillo.

En el pasado la plaza fué un centro dinámico en la vida cotidiana de Alquézar, un lugar de reunión, un espacio lúdico, pero sobre todo, comercial. Los soportales permitían a los vecinos resguardarse del sol y de la lluvia sin dejar de estar en la calle y bajo ellos se exponían y se vendían todo tipo de productos.



Blasones de Alquézar
Recorriendo la calle Arnal Cavero en dirección a la Plaza, iremos descubriendo muchos escudos heráldicos.

La mayor parte son del siglo XVIII y se distinguen porque frente a los sobrios blasones antiguos, ahora la decoración cobra un gran protagonismo, añadiéndose al escudo propiamente dicho yelmos, cartelas, teentes, soportes, divisas, voces de guerra y multitud de elementos vegetales.




Proteger la casa
La casa, en el sentido que se da en Aragón a esta palabra, es mucho mas que un inmueble. Aglutina a las personas que en ella viven, los animales y medios de producción, todo su patrimonio y en ella se almacenan los frutos de los trabajos agrícolas.

Como es esencial para su supervivencia, el hombre necesita protegerla de las fuerzas del mal y propiciar la fertilidad de los campos y de los animales.
Esa misión profiláctica tienen las patas de jabalí y garras de aves que verás clavadas en algunos dinteles y portones de madera.



























Iglesia de San Miguel



Iglesia de San Miguel









Pasador


Patas de jabalí y garras de aves para proteger la casa