sábado, 18 de abril de 2015

Perito Moreno (Parque Nacional de los Glaciares)

Cambiamos de país y de Ordesa nos vamos a otro Parque Nacional que nos sorprenderá por la grandeza de sus glaciares.

El Parque y Reserva Nacional de los Glaciares en Argentina, ocupa una superficie de 724.000 hectáreas, ubicadas al sudoeste de la provincia de Santa Cruz. El área protegida fué creada en el año 1. 937, mientras que en el año 1.971, mediante la Ley Nº 19, 292, se establecen los límites y la zonificación del Parque Nacional y Reserva Nacional. Un reconocimiento a su importancia internacional ocurre en el año 1.981 cuando la UNESCO incorpora al Parque a la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad.



Indudablemente, lo más destacable de este Parque Nacional son sus campos de hielo, que en total ocupan una superficie aproximada de 2600 km² (esto implica que más de un 30% de la superficie del Parque se encuentra ocupada por hielo). Desde éstos descienden 47 glaciares mayores. El más conocido de los glaciares es el Perito Moreno, que se expande sobre las aguas del Brazo Sur del Lago Argentino, con un frente de 5 km. y una altura, por sobre el nivel del lago, de 60 metros.



El glaciar Upsala, ubicado sobre el brazo Norte del mismo lago, es el de mayor tamaño; exhibe un largo de 50 km y un ancho de casi 10 km.



En el sector norte del parque se encuentra el imponente macizo Fitz Roy que se destaca por su altura (3405 metros) y por su monumental aspecto de escarpadas laderas por las que bajan glaciares con el entorno de los cordones cordilleranos circundantes.



El Parque Nacional comprende un escenario de montañas, lagos y bosques, incluyendo una vasta porción de la Cordillera de los Andes prácticamente cubierta de hielo y nieve al oeste y la árida estepa Patagónica al este.



Debe su nombre a la presencia de numerosos glaciares que se originan en el gran Campo de Hielo Patagónico, el manto de hielo más grande del mundo después de la Antártida, el cual ocupa casi la mitad del Parque. También conocido como Hielo Continental Patagónico, alimenta 47 grandes glaciares, de los cuales 13 descienden hacia la cuenca Atlántica. Además existen más de 200 glaciares de menor magnitud, independientes del Campo de Hielo Patagónico.



Si bien las grandes masas de hielo suelen encontrarse en nuestro planeta a más de 2500 metros sobre el nivel del mar, los glaciares de la provincia de Santa Cruz tienen su origen a solo 1500 metros de altitud y descienden hasta los 200 metros, permitiendo un acceso y visualización única en el mundo.



Como resultado del deshielo de este inmenso sistema, se originan dos grandes lagos: el Lago Argentino y el Lago Viedma, que vierten sus aguas al Océano Atlántico cruzando toda la provincia a través del río Santa Cruz.



Los glaciares, escultores del paisaje

Miles de años atrás, gran parte del Parque Nacional estuvo cubierto por glaciares. En su avance estos ríos de hielo erosionaron y dieron forma al paisaje, excavando en la montaña amplios valles de laderas abruptas: Al mismo tiempo, como gigantescas topadores, fueron fragmentando y arrastrando gran cantidad de rocas, que se acumularon en el frente y en los flancos del glaciar, formando montículos denominados morrenas. Pero un posterior cambio climático que incluía un aumento de la temperatura, causo la reducción de la superficie ocupada por el hielo, hasta alcanzar su estado actual. Los fondos de los valles fueron ocupados por grandes lagos de aguas lechosas, aspecto otorgado por finas partículas en suspensión; y sus laderas se cubrieron con frondosos bosques.



Memoria del pasado del hombre

Las evidencias arqueológicas señalan que los primeros grupos humanos de cazadores recolectores que ocuparon estos ambientes, lo hicieron hace más de 9000 años. Alimentándose básicamente de guanacos, empleaban rocas para confeccionar sus armas e instrumentos y aprovechaban el refugio que brindan las salientes rocosas o aleros, en muchos de los cuales dejaron la huella de su presencia en forma de pinturas.

Un ejemplo de ello se encuentra en la zona del lago Roca, donde un alero exhibe motivos abstractos como rayas, puntos y líneas curvas, además de figuras que representan hombres y animales.



El clima y el relieve

El clima en el área es templado húmedo , sin una estación seca definida. La temperatura media anual es 7,5 grados centígrados registrándose durante el invierno una media de 0,6 grados centígrados, mientras que en el verano es de 13,4 grados. Es notable la dismunucion de las precipitaciones a medida que nos alejamos de la cordillera. Las variaciones climáticas y el relieve son los factores fundamentales que permiten la existencia de ambientes bien diferenciados.



Las frías praderas de altura

En las alturas, sobre los 1.100 metros de altitud, los fuertes vientos, las bajas temperaturas y las nevadas, no favorecen el crecimiento de los vegetales: Las pocas y pequeñas plantas que tapizan escasamente el suelo, se encuentran adaptadas para cumplir su ciclo de vida en el corto periodo de tiempo en que las condiciones climáticas lo permitan. Este ambiente es frecuentado por el Huemul, ciervo andino que se alimenta en estas praderas durante los meses de verano, periodo en el que también es habitual el cóndor y aves granívoras como las agachonas y los yales, además de pequeños roedores.