martes, 21 de abril de 2020

Víbora áspid


La víbora áspid se encuentra en la parte nororiental de España; ocupa los Pirineos y toda la región prepirenaica, llegando hasta Burgos y el norte de Soria por el oeste. En el resto de Europa se distribuye de forma más o menos continua en Francia, Italia, Suiza y el extremo suroeste de Alemania.

Descripción
: De las tres especies de vipéridos que habitan en la Península Ibérica la víbora áspid es la de mayor tamaño, ya que puede sobrepasar los 80 cm de longitud. No obstante el tamaño medio suele ser de entre 60 y 65 cm. La cabeza tiene forma triangular y el hocico está ligeramente levantado, aunque no de una forma tan pronunciada como en Vipera latastei.

Biología
: Los ejemplares de alta montaña toleran temperaturas más bajas aunque su periodo de actividad se ve reducido a sólo cinco o seis meses durante el año. Los ejemplares que habitan en zonas de menor altitud tienen un periodo de actividad de siete a ocho meses al año. Es una especie de marcada actividad diurna.
En términos generales Vipera aspis muestra una mayor actividad que Vipera latastei, y es más abundante; el número de ejemplares por kilómetro cuadrado en una población determinada es considerablemente mayor en Vipera aspis.

Alimentación:
La víbora áspid es un predador diurno que caza al acecho y abate a sus presas mediante su mordedura venenosa. Los ejemplares adultos se alimentan principalmente de pequeños roedores y en menor medida de saurios y pequeñas aves.
Normalmente tardan entorno a una semana en digerir completamente una presa, y se alimentan una vez cada tres o cuatro semanas. La dieta de los ejemplares juveniles se compone casi exclusivamente de lacértidos.

Reproducción: El ciclo reproductor de las hembras suele ser bianual (cada dos años). Los acoplamientos se producen entre abril y mayo, varias semanas después de la hibernación.
El periodo de gestación suele durar entre tres y cuatro meses, y el parto tiene lugar a finales de agosto o septiembre.
Suelen parir un promedio de 6 o 7 crías perfectamente formadas que realizan su primera muda a los pocos minutos de nacer.
Al cabo de pocos días las crías comienzan a cazar y a alimentarse.

Veneno: Aunque un ser humano adulto sano normalmente supera sin demasiadas complicaciones una mordedura de esta especie, determinadas personas (niños, ancianos y personas debilitadas) si corren el riesgo de sufrir complicaciones graves que pueden tener un desenlace fatal. Por tanto es indispensable el tratamiento médico de una mordedura y la hospitalización del paciente.

Subespecies: Actualmente hay dos subespecies de Víbora áspid reconocidas en la Península Ibérica; Vipera aspis aspis y Vipera aspis zinnikeri. Algunos autores han sugerido la posibilidad de clasificar a la subespecie zinnikeri como una especie aparte.




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