lunes, 26 de marzo de 2012

Broto

A orillas del río Ara e inmerso en un entorno privilegiado se halla este bonito e histórico municipio.



A una altitud de 905 mtros,es la cabecera natural del Valle de Broto, y tradicionalmente ha sido el lugar de reunión del Conzello de Broto, una institución del valle que antiguamente hacía las veces de parlamento y diputación de todos los pueblos del mismo, donde se debían tomar todas las decisiones que implicasen a los vecinos de éste.



Sus pueblos entorno a los 900 metros de altitud y protegidos por los vientos del norte, por la pared de Mondarruego, disfrutan de un clima agradable en la época estival y mas frió durante el invierno.



Destacan sus dos barrios a ambos lados del río Ara que, antiguamente estaban unidos por un puente gótico del siglo XVI destruido durante la Guerra Civil. Junto a él se encuentra la torre cárcel adosada a la Casa del Valle.



Históricamente, la villa de Broto aparece en los documentos en el año 1076, aunque la primera referencia clara al número de sus habitantes es de 1488, cuando se contaron 41 fuegos. La iglesia original, donde se llevaban a cabo los eventos religiosos, era del siglo XI, de estilo románico pirenaico, pero desde el siglo XVI los oficios religiosos se llevan a cabo en la más grande Iglesia de San Pedro. La antigua iglesia románica se conoce hoy en día como La ermita de la Piedad.

Otra de las atracciones de este municipio, que atrae a muchos aventureros, es la cascada de Sorrosal, se puede accederse a ella en apenas 5 minutos por un cómodo sendero que parte desde la propia localidad de Broto. Las vistas son espectaculares y se puede llegar hasta la misma base de la cascada.

El primer fin de semana de octubre se celebra la Fiesta Mayor en honor a la Virgen del Rosario, siendo una de las actividades más características de esta fiesta el Palotiau que ejecutan un grupo de mozos del pueblo.



Broto cuenta con tres Ermitas, cada una de ellas con su romeria correspondiente, la Ermita de Murillo que se celebra el uno de mayo, la ermita de San Blas, que se celebra el tres de febrero y la ermita de San Clemente, también se celebra la de Santa Elena (ubicada en la pista de Bujaruelo) el segundo domingo de junio. Y como festividad recuperada, el 25 de septiembre se celebra la Feria de la Ganaderia, con un centro de interpretación abierto el año pasado.



En primavera- verano, esta villa se llena de vistantes, ya que es una buena base para realizar excursiones y actividades por el valle de ordesa. Ofrece todos los servicios de hoteles, restaurantes, tiendas, servicio médico, ludoteca, etc,