jueves, 7 de junio de 2012

Luciano Briet, pasión por Ordesa

Bellos y agrestes paisajes, rodeados de montañas y bosques, creando un espectáculo único de belleza y elegancia. El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido goza de merecida fama a nivel internacional por la calidad de sus paisajes y la importancia de sus ecosistemas.



Este Parque nació a raíz del Real Decreto del 15 de agosto de 1918, cuando se declaro al valle de Ordesa "lugar modélico de respeto a los arboles, animales y paisaje", como lo definía su reglamento, aprobado también por el Real Decreto de 26 de septiembre de 1918.

Esta declaración de principios del siglo XX ha permitido llegar hasta la declaración de Parque Nacional, gracias a la voluntad y el tesón de Lucien Briet, geógrafo francés (fallecido en Charly, su pueblo natal el 4 de agosto de 1921), que impulsó dicha declaración en un escrito donde se puede leer:

- "Si no existe en España una sociedad para la protección de los paisajes, pueden suplir su cometido la Diputación Provincial de Huesca y la Real Sociedad Geográfica, con personalidad suficiente para interesar al gobierno de Madrid en favor del valle de Ordesa".

Estas palabras no pasaron desapercibidas y, tres anos antes de su muerte muerte, Lucien (Luciano para los de aquí) pudo ver como se declaraba Parque Nacional el valle de Ordesa. Las 2.100 hectáreas bajo protección pronto se quedaron pequeñas, tanto por su fama internacional, como por el número de visitantes. Se amplió en 1982, con el Cañón de Añisclo, las Gargantas de Escuain y la cabecera del valle de Pineta hasta las 15.608 hectáreas actuales.

Esta ultima clasificación abarca toda una unidad geográfica y morfológica, que es la del macizo calcáreo mas alto de Europa, con los valles que nacen en él.

Son muchos los encantos de este Parque Nacional. Tiene un importante atractivo ecoturístico y excursionista: ibones, glaciales, observación de fauna salvaje, la senda pirenaica, cumbres de mas de tres mil metros del Pirineo Aragonés, entre los que destaca El Monte Perdido (3.355 m). La complejidad orográfica, la extensión y la diversidad paisajística permiten la existencia de muestras muy variadas y ricas de las estructuras geológicas, de los ecosistemas, de los hábitats y de las comunidades vegetales, las especies y los paisajes del Parque Nacional de Ordesa.