lunes, 9 de julio de 2012

El paisaje kárstico

Karst es un termino prestado de una comarca yugoslava próxima al mar Adriático, el paisaje típico de las regiones calizas. En Ordesa abundan los paisajes kársticos.

La lenta disolución de la caliza por el agua produce un paisaje dominado por amplias superficies de roca desnuda, surcada por múltiples hendiduras. Sumideros de agua comunican la superficie con importantes redes de cuevas, por las que circulan ríos subterráneos que afloran en importantes fuentes calcáreas.


Lapiaces en los Miradores de Ordesa

La disolución irregular de la superficie de la roca caliza produce unos canales muy característicos, denominados lapiaces o lenares. Existen lapiaces de muchos tipos y, en el Parque Nacional de Ordesa, pueden encontrarse interesantes ejemplos en la zona de la Brecha de Ronaldo, Tres Sorores, Góriz, Plano Tripals, Mondoto, Sestrales, Tres Marías, Castillo Mayor y Pala Montinier.

A través de las calizas, las aguas de lluvia y de la fusión de las nieves desaparecen bajo tierra. Sumideros importantes son los de Gurruendué, en la cuenca del rio Yaga, y los diversos que existen de caudal a lo largo del valle de Anisclo.

También cabe destacar la existencia de un sumidero subterráneo en el lago helado del Monte Perdido. El mundo subterráneo del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido tiene un importante desarrollo, solo parcialmente explorado.

Grandes sistemas subterráneos existen en la zona de Marboré, en la Punta de las Olas y en la zona norte del valle de Escuaín, que cuentan con decenas de kilómetros de galerías y numerosos y profundos pozos. Son especialmente interesantes las cavidades que albergan hielo, como la conocida Gruta de Castered.