sábado, 13 de octubre de 2012

Líquenes

Los líquenes son asociaciones simbióticas de hongos filamentosos y algas verdes o azules. Pueden vivir en condiciones extremas, tales que ninguno de sus elementos por separado seria capaz de sufrir.


Tremendamente resistentes a las bajas temperaturas, constituyen la forma de vida vegetal que puede sobrevivir a mayor altura, lo que les otorga un claro elemento colonizador.

Normalmente los líquenes son los primeros pobladores de las superficies rocosas desnudas. Una característica que los hace ecológicamente importantes es la de segregar ácidos orgánicos que contribuyen a la desintegración de las rocas y la formación de suelo. La intervención colonizadora de estas plantas en un territorio como el tensino, de elevada altitud media, es importantísima.

Estos vegetales sin raíz, con una amplia variedad de formas, texturas y colores, se fijan sobre las rocas o los árboles. Existen varios centenares de especies no siempre fáciles de identificar. Sobresalen por su abundancia y colorido, que mancha de color verdeamarillo las rocas sin cal, y el género Usnea, que cuelga de troncos y ramas las conocidas “barbas de capuchino”.

Soportan muy mal la contaminación atmosférica, por lo que sirven como indicadores del grado de polución. Se les utilizó para teñir tejidos y, en tiempos mas recientes, en la industria de la perfumería o en la farmacéutica para aprovechar su poder antibiótico.

Aparecen en la dieta de algunas especies animales como los limacos. Y, como anécdota, vale decir que el maná de la Biblia se cree estaba constituido de liquen.