martes, 13 de noviembre de 2012

Chorros de Fornos

El agua que recoge el macizo del Cotiella y la Punta Llerga reaparece del interior de la tierra en la cascada de los Chorros de Fornos, un apotente surgencia de agua localizada en la garganta del río Irués.

En las regiones cársticas, el agua de la lluvia y del deshielo se filtra en el subsuelo por la parte alta de las montañas. Es a partir de entonces cuando el agua comienza un viaje misterioso y oculto por las entrañas de la tierra para aparecer, muchos metros de desnivel mas abajo, en el fondo de los valles a través de las llamadas fuentes o surgencias.



El macizo del Cotiella, entre el Sobrarbe y la Ribagorza, es un bello ejemplo de estas regiones. Las partes altas, desérticas, fueron descritas ya en el año 1865 por el pirineísta Henry Rusell como “montañas áridas de aspecto africano”. Por el contrario el agua renace y no escasea en lo mas profundo de estos valles.

Partiremos de Badaín a la búsqueda de este importante salto de agua, junto a una casa moderna, empezaremos a caminar por un sendero que parte en dirección sureste hacia la entrada del río Irués. El camino bien marcado, pasa pronto junto a algunas bordas tradicionales y gana perspectiva sobre el valle principal del río Cinca.

El camino no tiene pérdida, discurre sin perder ni ganar desnivel por la base de la Punta Llerga. Atravesamos diversos barrancos, uno de ellos cruzará un puente, y al cabo de una hora y tras un corto descenso final llegaremos al encuentro de ríos (780 metros). Auqi se juntan el Irués, a nuestra izquierda y el Garona a nuestra derecha, que trae las aguas de la vertiente norte de Peña Montañesa.

Si desde aquí cruzamos a la margen izquierda del Irués y seguimos por lo alto unos escarpes, llegaríamos a la surgencia del Manantial de Fornos, pero es preferible subir de nuevo el camino de antes de llegar al puente y continuar a la derecha acercándonos hasta la Fuente de Fornos (850 metros) que se observa en la ladera de enfrente, medio escondida, a través de los matorrales del bosque.

Estamos ya en la garganta del Irués. Esta surgencia crea una discreta cascada de gran caudal, que en la zona recibe el nombre de El Chorro. Si el río no está crecido, podemos seguir el camino para encontrar el cauce del río y descender entre grandes bloques de piedras y pozas de agua hasta el mismo pie de la cascada.

Tiempo: 1 hora 30 minutos aproximadamente solo de ir.
Desnivel: 150 metros
Dificultad: facil