martes, 5 de marzo de 2013

Las hayas

Nombre científico o latino: Fagus sylvatica, nombre común o vulgar: Haya, familia: Fagaceae, origen: Centro y Oeste de Europa.

El haya majestuoso árbol que configura los más hermosos bosques caducifolios de la península ibérica, se caracteriza por su elevada talla, un tronco derecho de corteza grisácea cenicienta lisa. A principios del otoño, el color de sus hojas cobra un matiz intenso de gran belleza, oscilando su gama de colores entre el ocre y el verde, resultando un espectáculo muy fotogénico que no suele durar muchos días.

El haya está emparentada con los robles y los castaños, cuya familia, las Fagáceas, domina las zonas boscosas de la franja templada de nuestro planeta. Este árbol puede alcanzar 40 metros de alto, con tronco, en solitario o columnar si está en agrupaciones. De hoja caduca, tronco liso y recto.



Las hojas son ovaladas, con el borde ondulado, algo dentado, con vello cuando son jóvenes, incluso en los nervios. Son alternas, dispuestas en dos hileras y pueden tener entre 5-10 centímetros de largo, tiene flores masculinas y femeninas, las masculinas cuelgan de un pedúnculo fláccidamente, con 5-15 estambres cada flor. Las flores femeninas aparecen de dos en dos, y con pedúnculos cortos y erectos.

Los frutos, llamados hayucos, se asemejan a pequeñas castañas de corte triangular. Antes de la caída otoñal, las hayas se tiñen de llamativos tonos ocres.

El crecimiento del haya es muy lento, pero es un árbol que vive muchos años. Puede llegar hasta los 300 años. Existen diversas variedades de hoja roja o purpúrea, todas de alto valor decorativo, que reciben distintas denominaciones, atendiendo también a la tonalidad más o menos clara de esa coloración.

Existen una serie de variedades y cultivares hortícolas: 'Albovariegata', 'Asplenifolia', 'Atropunicea', 'Atropurpurea', 'Fastigiata', 'Pendula', 'Purpurea', 'Pyramidalis', 'Variegata'.



Planta forestal de primera importancia, típica de zonas montañosas, los hayucos son comestibles, de ellos se extraía un aceite de cocina en el norte de Europa. Algunos creen que su corteza tiene propiedades astringentes y febrífugas. La creosota sacada de la brea de la madera de haya se utilizó de antiséptico o desinfectante y para combatir la tuberculosis.

Madera homogénea fácil de trabajar utilizada para papel, tableros, carpintería y mobiliario, tarimas, artesonados, revestimientos, mangos, cepillos, instrumentos musicales, traviesas de ferrocarril, apuntalamientos, remos, palas, carros, instrumentos agrícolas. Buen combustible, estimada para la obtención de carbón.

Precisa una humedad atmosférica elevada por lo que presenta una clara vocación por los lugares de umbría con orientación norte. En zonas de umbría, entre 400 y 1.900 metros de altitud, clima fresco y húmedo pero soporta bien el frío, aunque no las heladas.



El haya se dará mejor en regiones donde los veranos no son excesivamente calurosos y se resiente un poco en los climas muy cálidos. Tolera la mayor parte de los suelos, desde los más ácidos hasta los calcáreos. Lo importante es que esté bien drenado y que reciba agua regularmente. Los árboles de muchos años incluso pueden soportar sin problemas grandes períodos de sequía. Cuando las temperaturas del verano alcanzan sus cotas más altas habrá que regarlos abundantemente. Para acelera crecimiento es conveniente su fertilización con nitrógeno (urea incorporada al suelo, salitre, etc.).

Las hayas deben podarse durante la época de crecimiento y se debe tener un especial cuidado con las hayas que se crían como especies ornamentales, a las que sólo hay que dejar un tallo guía. Su resistencia a la poda ha hecho que sea utilizado frecuentemente para componer setos y pantallas vegetales formales, lo que es muy habitual en países del centro y norte de Europa.

Desarrolla raices superficiales por lo que no es fácil que crezca el césped bajo ellos, además producen un componente tóxico para otras plantas. Las semillas germinan fácilmente en primavera si se han plantado en otoño o se han estratificado a alrededor de 4ºC durante unos 3 meses. Las semillas no se deben dejar secar.