miércoles, 28 de mayo de 2014

Pastoreo en el valle de Pineta (cara norte del Perdido)

El paisaje actual del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es el resultado de factores geológicos, pero también de la intervención humana como, por ejemplo, el transito animal en las zonas de pastos.

Las ovejas y las cabras han segado, pateado y abonado los pastos desde hace años, así que la desaparición de los rebaños traerá consigo cambios en el ecosistema, como el aumento de las gramíneas o las especies leñosas, incluso la extinción de algunas plantas.


Ovejas pastando en la Estiva, valle de Pineta, con el Monte Perdido de fondo

El pastoreo era un oficio que pasaba de padres a hijos, un oficio noble y bien considerado. Aprendían desde niños a cuidar el rebaño, a conducirlo y a dirigir el perro. Era duro y sacrificado, siempre pendientes del tiempo, ya que tan importante como conocer al rebaño era saber "leer el tiempo". Y ellos lo sabían...

El aclamado Gigante Calcáreo , es el retrato de esta montaña perdida, aclamada por muchos montañeros en todo un fascinante mundo kárstico, con algunos de los mas bellos paisajes de altas montañas y picos escarpados.

Ocupa el centro de los Pirineos Aragoneses y forma parte del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Es una montaña pétrea y grisácea, especialmente distinta a otras importantes cumbres pirenaicas en virtud de su tipo de rocas sedimentarias y que hace a los geólogos considerarla una cumbre Prepirenaica, a pesar de su ubicación central en la cordillera.

Varía mucho la silueta de esta montaña según la vertiente de donde la contemplemos. En la cara norte escarpadas paredes en fajas y balcones con la fabulosa terraza del Balcón de Pineta donde esconde un bellísimo glaciar fragmentado sobre las repisas mas colgadas de la montaña.