sábado, 25 de agosto de 2012

Monte Perdido

Esta montaña es, por definición, la gran cumbre aragonesa. Se halla enclavado a 3.355 metros sobre el nivel del mar, en la divisoria de los términos municipales de Fanlo y Bielsa. Las llanuras del viejo Reino de Aragón se dominan por completo desde esta cima abierta a la ventisca: Jaca, Barbastro, Huesca; Sariñena, Fraga, Caspe, Zaragoza…y, en el fondo, el Moncayo cerrando las tierras áridas de Castilla.

Con gran acierto, el pionero del montañismo Louis Ramond, llamo a este promontorio de excepción el “dios de las montañas pirenaicas”, puesto que nunca a tenido rival en este mundo.



El aclamado Gigante Calcáreo , es el retrato de esta montaña perdida, aclamada por miles de pirineistas en todo un fascinante mundo cárstico, con algunos de los mas bellos paisajes que hayamos visto nunca.

Ocupa el centro de los Pirineos Aragoneses y forma parte del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Es una montaña pétrea y grisácea, especialmente distinta a otras importantes cumbres pirenaicas en virtud de su traje de rocas sedimentarias y que hace a los geólogos considerarla una cumbre Prepirenaica, a pesar de su ubicación central en la cordillera.

Varía mucho la silueta de esta montaña según la vertiente de donde la contemplemos, ingente lomo terroso por el Sur, erguido en un trono sobre los diferentes cañones que recorren la base de la montaña. Escarpada pared en fajas y balcones desde el Este, con la fabulosa terraza del Balcón de Pineta donde esconde un bellísimo glaciar fragmentado sobre las repisas mas colgadas del Monte Perdido. Mas al Norte, escondido por el Cilindro y el Marboré, la montaña se desploma en el circo glaciar más grandioso del pirineo: el Circo de Gavarnie, con sus paredes, bastiones y cascadas de agua y hielo.



La ascensión a esta montaña ha seguido tradicionalmente el recorrido del Valle de Ordesa hasta el refugio de Goriz, punto de pernocta antes de afrontar las pendientes meridionales de la montaña por la ruta del lago Helado y su corredor Noroeste, más conocido con el temible nombre de la Escupidera.