miércoles, 20 de abril de 2016

Cañón de Añisclo, un paraje sublime



El Cañón de Añisclo es uno de los parajes mas espectaculares de España. Pertenece al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Se trata de un paisaje de grandes contrastes: extrema aridez de los desiertos kársticos en las zonas altas y la permanente presencia del agua y la vegetación en los valles. Para quien se acerque a conocer el Parque Nacional, es imprescindible visitar el Cañón de Añisclo.

En su cabecera, el valle tiene un circo glaciar, pero que después se encajona en un profundo cañón, fruto de la acción kárstica del agua del río sobre la roca caliza. Así se forman impresionantes toboganes y cascadas, entre las que se encuentra la Font Blanca, un nacimiento en la pared vertical del pico Añisclo (o Sound de Ramond) que se desploma verticalmente sobre el valle.

Añisclo es uno de los lugares de Aragón, e incluso de la Península Ibérica, donde dos especies de arboles tan diferentes en cuanto a su habitat, pero pertenecientes a la misma familia, la de las fagáceas, puede llegar a tocarse con sus ramas. Por un lado, la encina, un arbol heliófilo, de la España mediterránea, seca, torrida; por otro lado, el haya, exigente en cuanto a humedad y brumas, habitante de zonas donde las nieblas son espesas. Encinas, hayas y otras plantas frondosas convierten al Cañón de Añisclo en una micro selva de montaña y en una fabulosa escuela de naturaleza.

Se puede acceder al aparcamiento de San Urbez desde dos direcciones. Una desde Ordesa, pasando por Broto y, llegando a Sarvisé, cogeremos el desvió que nos llevara a Fanlo, donde al poco llegaremos a un aparcamiento y un mirador. La otra desde Escalona, que sube desde Ainsa, y en 19 km, pasando por la carretera del Cañón, llegaremos al parking de San Urbez, la entrada al Cañón.