jueves, 5 de julio de 2012

Oreja de Oso

Esta flor vive únicamente en las grietas de las rocas sombrías de los Pirineos y de zonas montañosas de la mitad oriental de Cataluña.



La Oreja de Oso es una planta perenne provista generalmente de hojas radicales oblongo-obovadas, dentadas, arrugadas, más claras por la cara inferior.



Sus flores, compuestas por cinco pétalos y sostenidas sobre un pedúnculo y en penachos, son amarillas, blancas, rosa, violeta, rojas.



Esta especie posee dimorfismo floral, esto es, hay especímenes cuyas flores poseen un estilo largo y los estambres cortos, mientras que otros poseen flores con estilo corto y estambres largos.

Sólo el polen de las primeras puede fecundar a las segundas, y vicevers,a de manera que flores de un mismo pie no pueden autofecundarse.






miércoles, 4 de julio de 2012

La ruta de los Hospitalarios

Esta excursión, que va desde San Nicolás de Bujaruelo hasta Oto, está señalizada como una ruta diferente con connotaciones religiosas, dado el origen de este trayecto.

Los miembros de la Orden de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, que se encontraban asentados en el alto Pirineo aragonés (en el Valle de Broto, desde el siglo XII, hasta principios del siglo XV) eran los que cuidaban y procuraban auxiliar a los peregrinos, protegiendo la ruta que entraba desde Gavarnie, en Francia, por el Puerto de Bujaruelo.



Este bonito recorrido empieza en el pueblo de Oto, lugar exacto del asentamiento debido a su enclave perfecto para funciones defensivas. La iglesia de este pueblo es otra marca del paso de los peregrinos.

Se sigue el camino hasta encontrarnos con la espectacular Cascada de Sorrosal, y su vía ferrata, que anuncia que estamos en Broto, y donde el río Ara comienza a coger mayor protagonismo. Es por las orillas y cercanías de este río por donde discurre la mayoría del trayecto. Así, entre abundante vegetación de hayas, abetos, quejigos y abedules, se llega a Torla; desde allí, tomando parte del camino de Turieto Bajo y de forma encadenada, llegamos al Puente de los Navarros.

En pleno auge de belleza natural, con las correspondientes aves, formas paisajísticas entramadas que han formado el agua, pasamos por el puente de Santa Elena y más tarde por el Puente de los Abetos, alcanzando por último el Puente de Bujaruelo, de origen románico.

Se trata de un paseo largo, rodeado de plenos toques naturales pirenaicos y, principalmente, cargado de historia profunda y arraigada.



lunes, 2 de julio de 2012

Clavijas de Cotatuero

En uno de los parajes más bonitos del Parque nacional de Ordesa se hallan las famosas clavijas de Cotatuero.

Un paso aéreo que deberemos de salvar con precaución por estos hierros macizos insertados en la roca tanto para las manos como para los pies en pleno macizo del Gallinero.



Hay instalado un cable de seguridad para poder pasar asegurado. Por supuesto no son aptas para quien padece vértigo y las pasaremos con extremo cuidado.

El tramo final de estas clavijas, nos dará paso a una terraza desde la cual se precipita al vacío el torrente de Cotatuero para, un poco mas arriba llegar al Circo con el mismo nombre. Des aquí podremos ascender a la Brecha de Rolando, la Faja de las Flores, refugio de Goriz...

Estas clavijas fueron instaladas en el año 1891 por el herrero de Torla, Bartolomé Lafuente.



domingo, 1 de julio de 2012

El pico de Otal

El Pico de Otal, también conocido como Peña Otal o Arañonera, es la cumbre más oriental y la tercera en altitud del macizo del Tendeñera.

Este macizo se encuentra situado entre sus valles vecinos de Ordesa y Vignemale.



Esta bonita montaña caliza, con un juego de colores en las rocas, esconde en su interior uno de los mayores sistemas kársticos de la península y uno de los más importantes de Europa. Hablamos del denominado Sistema Arañonera, muy conocido entre los espeleólogos, por su longitud (cerca de 50 km de galerías exploradas) y por su desarrollo vertical (casi 1400 m de profundidad).

El pico Otal es accesible desde el pueblo de Linás de Broto o desde el valle de Bujaruelo, salvando 1500 metros de desnivel. Tendremos que enfrentarnos a una exigente ascensión y fuerte pendiente, además de una trepada de segundo grado en la parte final.




sábado, 30 de junio de 2012

La Senda Colgada

La Senda Colgada es una ruta que va de Escuaín al puente de Gurruendué. La propia denominación del nombre ya dice mucho del interés del itinerario.


Escuaín

Cogeremos un sendero que sale de detrás de la iglesia de Escuaín y buscaremos el camino de bajada a la garganta. Cruzaremos el barranco y poco mas allá, a la derecha, señalizado con un indicador de madera, comienza el sendero de bajada a las Fuentes. Después de un primer resalte y en un plano herboso (el camino a la garganta sigue de frente), será preciso torcer a la izquierda y tomar una senda con buenas perspectivas sobre la Garganta y la fuente de Escuaín. Un magnifico ambiente de naturaleza, abundante vegetación, densa y variada, un precioso hayedo, asomadas, rodeos y resaltes, muy entretenida en todos los sentidos y con algunos desniveles de subidas y bajadas, nos llevara a cruzar el sendero que, desde la parte final de la pista a Cuello Viceto, bajará a la Garganta.

Después del cruce, el sendero, en descenso, discurre por un tramo irregular, con mal piso, y se acerca al cruce del barranco Carcil, punto interesante por debajo de una gran poza colgada. Un poco por encima continúa el camino, siguiendo en descenso durante un rato: atencion a partir de este momento, porque el camino se bifurca en un lugar que no es fácil de ver. Tomaremos la senda de la izquierda, con la bifurcación entre los pinos en curva pronunciada y ascenso que se dirige, en suave pendiente, al Puente de Gurrundué.

El circuito normal, desde el puente, nos llevaría hacia el suroeste, por sendero, a cruzar el barranco Carcil hacia el sur y subir por la pendiente hasta coger la pista que hacia el ESTE nos devolverá a Escuaín.

La Senda colgada es un itinerario por zona agreste, salvaje, solitaria, espectacular y dura. Hay que ir con cuidado con los enlaces de sendas y bifurcaciones.

Tiempo: 2 horas (Escuaín, Puente de Gurrundué). Dificultad: Fácil.

jueves, 28 de junio de 2012

La extinción del bucardo

El bucardo, la Capra pyrenaica pyrenaica, era una de las especies, extinguida ya, que enriquecían nuestro entorno.

Se trataba de una variedad ibex pirenaica de cabra hispánica, de formas robustas y fuertes, con un tamaño que alcanzaba el metro y medio de longitud en edad adulta. Como característica destacable en los machos, podríamos nombrar su desarrollada cornamenta, de base ancha y en la cual, de forma similar a los árboles y su tronco, según sus variedades anulares llamadas medrones, que aumentaban año tras año, se podía determinar su edad. Tenía pelaje pardo, oscuro en algunas zonas dorsales y blanco en el vientre. Sus ojos, de color amarillo claro.


Última cría de bucardo

Se tienen señas de que ya era animal de caza en la prehistoria y, aunque abundante aún en el siglo XIX, se convirtió en un animal prioritario de caza y de un gran valor cinegético, lo que fue reduciendo la supervivencia de especie. A principios de 1900, España, último sitio donde podía encontrarse tal variedad de cabra montesa, contaba con la triste cantidad de sólo 50 ejemplares.

Las acciones por la protección de la especie llegaron demasiado tarde, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se convirtió en el único sitio donde divisarlo.

Se intentaron las crías en cautividad con resultados poco satisfactorios. De las 30 especies que quedaban aun en 1981 se pasaron a 10 en 1993 y un par al año siguiente. En 1999 murió el último macho y a principios del 2000 yacía Celia, tras ser aplastada por un abeto en el mismo Ordesa.

De los últimos bucardos se guardaron tejidos epiteliales con el fin de su clonación, tema que sigue en el aire después de intentos fallidos y diversos motivos. Sin embargo, es de actualidad la buena noticia de que Celia, el último bucardo hembra, volverá a nuestro Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Lo hará en forma disecada, al Centro de Interpretación, en el municipio de Torla, para que podamos admirar tal especie y no olvidarnos de animales tan emblemáticos como este, que el paso de los años, la actuación humana y una preservación poca activa, nos ha negado seguir disfrutando de ellos.