lunes, 23 de mayo de 2011

Yosa



Pequeño pueblo deshabitado perteneciente al Valle de Broto dentro de la comarca del Sobrarbe a una altura de 1300 metros de altitud.

Como tantos otros de nuestra geografía, fue abandonado de manera progresiva durante la década de los sesenta por sus habitantes, se accede desde la localidad de Oto, es una bonita excursión de poco menos de una hora que nos llevara por un sendero bien marcado hasta arriba.









domingo, 22 de mayo de 2011

Ginuabel (Valle de la Solana)

Este pueblecito casi comido por la maleza, se encuentra en el valle de la Solana, a orillas del rió Ara




El núcleo urbano de esta localidad se sitúa en la ladera derecha del barranco de Yasa orientado hacia el NO. La calle Santiago recorre las ocho casas que la componen. En éste pueblo hay gran número de fuentes.

sábado, 21 de mayo de 2011

Yeba

Este bonito pueblo con un entorno privilegiado, se encuentra a una altitud de 1135m. Constituyó ayuntamiento propio hasta que en 1845 se unió al de Fanlo.



Fue lugar de realengo pues en 1250 Jaime I de Aragón dio a Bertrán de Ahonés el honor de la Solana. Presenta tres barrios y una sola calle. Hermoso conjunto de arquitectura popular, en el que sobresalen las chimeneas y los tejados de losa. Destaca el Arco del Herrero y la esbelta torre de su iglesia.

viernes, 20 de mayo de 2011

Secorum (Serrablo)

Pueblo deshabitado situado en la comarca del Serrablo







Pertenece  al municipio de Sabiñánigo. 1047 metros de altitud.
Enlaza por pista con la carretera del Guarga. Para llegar a la ermita, caminar en dirección oeste unos 20 minutos -no hay sendero-.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Campol (La Solana)

Uno de los pueblos deshabitados del valle de la Solana, tierra silenciosa a orillas del rió Ara





Ubicado en lo alto de un cerro, a 1066m. de altitud, aparece Cámpol. Posee una calle única denominada C/Santa Marina. En el censo de 1900 se contaron 9 viviendas, 10 edificios auxiliares y un albergue.

Uno de los pueblos de la despoblación de esta comarca.

lunes, 16 de mayo de 2011

Jánovas y el pantano de papel

Las casas vacías y las calles desiertas nos hablan, sin lugar a dudas, de una de las facetas más tristes de la comarca del Sobrarbe, la despoblación. Sin embargo, todo aquel que visita estas tierras, no se marcha indiferente al descubrir el encanto de sus paisajes y las pinceladas del ayer que se dibujan en cada rincón.



Jánovas, victimas de un pantano fantasma.

Sin duda, Jánovas es uno de los ejemplos más importantes de la despoblación. Un pueblo del Pirineo aragonés, a los pies del rió Ara, que hace ya unos 50 años fue expropiado brutalmente con la excusa de construir un pantano fantasma, un pantano que nunca se construyó. Se quedó en el papel.

Resulta desolador leer cómo sus antiguos habitantes fueron victimas de un acoso y brutalidad propios de organizaciones mafiosas por parte de las autoridades y los empleados de Iberduero, con el único fin de hacerse con su pueblo y dejarlo morir para nada.

Emociona su crónica a través de los testimonios de los vecinos del pueblo y sus descendientes. Padecieron situaciones de acoso y abuso, realmente increíbles. Al final, un sin fin de despropósitos, brutalidades, cacicadas, esperanzas, desesperanzas,.. una inexcusable connivencia entre las distintas administraciones e Iberduero que desembocó en una injusticia tremenda.

domingo, 15 de mayo de 2011

Fanlo

Esta población situada a 1.352 metros de altitud, es la cabecera del valle de Vio en la comarca del Sobrarbe.



Presenta un hábitat concentrado sobre una ladera en pendiente, a 1.352m de altitud. Su iglesia gótica todavía guarda el retablo mayor policromado de la segunda mitad del siglo XVII. En su día, esta iglesia acogió también una importante colección de orfebrería y ornamentos. Actualmente esta colección se encuentra en el museo diocesano de Barbastro.

En lo referente a arquitectura popular destaca Casa Ruba, de los siglos XVI-XVII, provista de una puerta con grandes dovelas y una capilla gótica privada, culminada al exterior por un torreón cilíndrico provisto de matacán. También destacan casa Bernad, Casa Borruel y la Casa del Señor.

En invierno, el visitante puede disfrutar además de la estación de esquí de fondo de Fanlo, a la que se accede desde Nerín.

sábado, 14 de mayo de 2011

Vió y su valle

Este bello pueblo que da nombre al valle se encuentra a 1210 m. de altitud. Vió tiene significativas muestras de arquitectura popular y representativas chimeneas. En el siglo XV contaba con 18 fuegos y a finales del siglo XIX llegó a tener más de un centenar de habitantes. De 1834 a 1845 tuvo ayuntamiento propio y, a partir de este año, se unió al municipio de Fanlo. La primera cita de su existencia viene dada en el Cartulario de Roda y data del año 1083.



Destaca la iglesia de San Vicente Mártir, del siglo XII, estilo románico lombardo, que ha sido restaurada recientemente. Sus pinturas murales se hallan en en Museo Diocesano de Barbastro. En lo relativo a arquitectura popular sobresale Casa Lardiés, en la que, según se dice, moró San Úrbez.



El Valle de Vió es uno de los valles más hermosos del Pirineo aragonés, agreste y cálido a la vez. Se ubica en una gran altiplanicie de montaña, entre las cuencas del río Ara y del Cinca. En un medio natural ,el hombre domestica la tierra y la habita, conformando interesantes conjuntos urbanísticos característicos de la zona de montaña.

Componen este valle las localidades de Buerba, Buisán, Fanlo, Nerín, Sercué, Gallisué, Vió y Yeba. Desde todas ellas se puede observar magníficas vistas, con la perspectiva privilegiada que sólo puede ofrecer los pueblos situados a gran altura.



La Iglesia de San Vicente de Vió es del siglo XII y contiene pinturas murales de esa época. Esta iglesia conserva todavía un bello ábside de estilo lombardo en el que se aprecia el friso de arquillos ciegos y, sobre él, un friso o galería con la decoración llamada de dientes de sierra, siendo el punto más destacado del exterior del edificio. El templo cuenta con nave ,cubierta con bóveda de medio cañón. La torre, así como otros espacios, son añadidos posteriores.

Lo más valioso y característico de esta iglesia son las pinturas murales de su ábside, una auténtica joya del arte medieval aragonés. Estas pinturas representan a Cristo en Majestad con los Tetramorfos (cuatro evangelistas), la Epifanía y una escena del martirio de San Vicente, titular de la iglesia. Los originales fueron arrancados y trasladados al Museo Diocesano de Barbastro, donde se pueden contemplar. El visitante que se acerque hasta aquí tendrá la ocasión de poder ver una réplica.

domingo, 8 de mayo de 2011

Parzan

Pequeño pueblo situado a una altura de 1144m, en el precioso valle de Bielsa.

Esta población cuenta cuenta con un hábitat concentrado con construcciones recientes, como consecuencia de las secuelas que ocasionó la conocida "Bolsa de Bielsa" en el marco de la Guerra Civil. En 1991, tenia una población de 62 habitantes.



En época romana existieron unas minas de plomo y plata, mineral utilizado para la acuñación de monedas en Huesca.

Ya en el siglo XV-XVI, adquirieron gran importancia considerándolas como minas reales de galena argentífera, situadas a más de 2.500m de altura.

Es posible visitar la iglesia de San Lorenzo, construida en el siglo XX .

sábado, 7 de mayo de 2011

Chaminera de Sercue

Arquitectura del entorno.

Dando un paseo por la arquitectura del Sobrabe podemos encontrar chimeneas troncocónicas que pueblan los tejados de las casas y sobre ellas las figuras conocidas como espantabrujas, abundan y llaman la atención por su tamaño, sobre todo en pueblos del valle de Vio.


viernes, 6 de mayo de 2011

Monasterio de San Victorian



Es un complejo monástico ubicado en la localidad de Los Molinos, perteneciente al municipio de El Pueyo de Araguás, en la comarca de Sobrarbe, Huesca, Aragón.

Según cuenta la leyenda, San Victorián nació en Italia en el año 480. Huyendo de las tentaciones terrrenales llegó a los Pirineos. Tras una vida de eremita en la Cueva de la Espelunga y relalizando grandes prodigios, fué nombrado abad del monasterio que en un principio se llamaba San Martín de Asán. Tiempo después, en el siglo XI el monasterio tomó su nombre pasandose a llamar de San Victorian o San Beturián.

San Beturian, en Aragonés, sin duda es todo un referente en la historia de la comarca del Sobrarbe. Según algunos expertos, está considerado como el más antiguo de España ya que su origen lo situan en la época visigoda, en el siglo VI.











jueves, 5 de mayo de 2011

Recueros del tiempo

Puertas que nos recuerdan el pasado


Paseando por la comarca del Sobrarbe, en cualquier pueblecito encontramos muestras de la arquitectura de esos valles, puertas cerradas que nos recuerdan a veces, la despoblación.

Así nos lo cuenta la Ronda de Boltaña en su canción "La casa caída":


Delante de esta puerta cerrada
la ronda lleva tanto sin parar.
Por esa ventaneta hoy tan sombría,
en otro tiempo nanas se escuchaba cantar.
Febrero tras febrero, eterno invierno,
a esta puerta la vida ya no ha vuelto a llamar.

Caerá la nieve como cae la noche,
serena y silenciosa el tejado cubrirá.
Silencio y nieve, crujirán las vigas.
Invierno sobre invierno, ¿cuánto resistirán?...

Pero no estoy aquí para llorar,
vosotros sois mi pueblo, y estos montes mi hogar.
Por eso sé que no basta llorar;
si se nos cae la casa, ¡se vuelve a levantar!.

Saludo a todos los que aquí vivisteis,
pisamos con respeto vuestro umbral.
Viejos señores que la casa hicisteis,
¡cuántas generaciones habéis visto pasar!...
De la cadiera de nuestra memoria,
si la casa se espalda, tendréis que levantar.

Vuestro recuerdo es una frágil hiedra,
sólo unido a estos muros se puede mantener.
Si cae, será su viaje sin regreso;
ninguna primavera os puede hacer volver.

Pero no estoy aquí para llorar,
vosotros sois mi pueblo, y estos montes mi hogar.
Por eso sé que no basta llorar;
si se nos cae la casa ¡se vuelve a levantar!.



De nada sirvió el buxo bendecido,

de nada clavar garras de rapaz;
ni con cruces talladas en la puerta
ni con espantabrujas pudimos espantar
a esas brujas que en decreto volaban,
y sin entrar en casa nos hicieron marchar.

La ausencia teje un negro ajuar de viuda
con sucias telarañas de pared a pared.
¡Abrid cada verano esas ventanas;
lo que tejió en el año, le haremos destejer!.

Y es que no estoy aquí para llorar
vosotros sois mi pueblo, y estos montes mi hogar.
Por eso sé que no basta llorar;
si se nos cae la casa ¡se vuelve a levantar!.

Tu casa no es sólo un montón de piedras,
la torre que el tiempo derrumbará;
es más que un techo, es un puente de sangre
entre los que vivieron y los que vivirán;
navata que en el río de los siglos,
con sus troncos unidos, lejos navegará.

Fuegos de otoño dorarán las hayas,
y una chispa sagrada prenderá el viejo hogar.
Y en pie de nuevo, hundidas chamineras
una bandera de humo orgullosas ondearán.

Y es que no estoy aquí para llorar
vosotros sois mi pueblo, y estos montes mi hogar.
Por eso sé que no basta llorar;
si se nos cae la casa ¡se vuelve a levantar!.

¡Que no, que no, que no hemos de llorar!,
juntos somos un pueblo y este es nuestro lugar.
¡Que nunca más nos baste con llorar!.
Si se nos cae la casa...