martes, 2 de octubre de 2012

Bal de Chistau

Este inmenso valle excavado por un glaciar y perfilado después por las aguas pacientes del rió Zinqueta, esta custodiado por Bachimala, Punta Suelza, Cotiella y Poset.


Pastoreo en la Bordas de Viados

El paisaje combina bosques y praderas, extensiones enormes de hierba fresca que durante años acogieron al ganado, base económica y creadora de entornos tan atractivos como las Granjas de Viados y Tabernés, antiguos graneros, una forma de vida olvidada, regida por el uso de la piedra, la madera y la pizarra en la construcción, la austeridad y el contacto con la naturaleza en lo social.

La Bal de Chistau ha sido el más escondido de los valles altoaragoneses, aislado por carretera hasta los años 30, en que se abren los túneles de La Inclusa, pero no llegó a Plan hasta años más tarde, sus únicos accesos hasta ese momento eran caminos de los llamados de herradura, es decir, aquellos por los que únicamente se podía transitar en caballería o a pie, bien desde Badaín a través de Saravillo, desde Salinas pasando por Sin o bien por el río cuando las aguas del Zinqueta eran suficientemente escasas para poder transitar por él.

Los pueblos del valle han sabido conservar ese poso en calles estrechas y empinadas, en fachadas de piedra y tejados negros, casas fuertes resignadas a soportar las inclemencias del medio natural.

Pueblos de altura, colgados en laderas bajo la mirada de peñas desnudas y grandes cumbres.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Las facerías

Las facerías son concordias o pactos, normalmente entre los habitantes de los valles colindantes, por los cuales se regula el aprovechamiento de pastos comunes y se asegura la paz entre los vecinos.

Las razones que llevaban a una firma de estos acuerdos, hay que enmarcarlas en la perspectivas de los pueblos de la montaña. Estos solían formar una unidad, de la que muchas veces dependía la propia supervivencia, puesto que compartían un mismo espacio natural.

Estos acuerdos resultaban imprescindibles debido a que el aprovechamiento de recursos tan valiosos como pastos, aguas o leñas generaba las lógicas disputas entre los valles vecinos. Si a estas disputas sumamos otros conflictos derivados, como crímenes, atentados contra las personas y propiedades y distintas querellas, todos ellos difíciles de evitar, dada la diversidad legislativa de los valles y la necesidad de establecer intercambios entre los mismos, es fácil comprender que se acudiera a los “arbitrajes” con el fin de evitar todos estos problemas que muchas veces acababan provocando verdaderas guerras entre los valles.



Aunque se atenían a la decisión de terceros, considerados neutrales por ambas partes, a la larga estos arbitrajes se mostraban insuficientes para prevenir futuros enfrentamientos, por lo que se trataba de evitarlos recurriendo pacíficamente a los tratados.

Estos tratados tienen un origen plenamente medieval y hay que hacer constar que, aunque actualmente las facerías más representativas se dan entre valles separados por una frontera estatal, también se dieron en territorios pertenecientes a un mismo país. Prueba de ello es la llamada “alera foral” todavía vigente en el Derecho Foral de Aragón, que no es más que una servidumbre o derecho de pastar, regulada en muchos casos por pactos, que se podría resumir en la frase “pastos de sol a sol en terreno ajeno”.

Las facería en un principio tenían un contenido casi exclusivamente económico y en ellas se trataba de establecer la paz, fijando los límites del terreno facero y regulando escrupulosamente el uso de las hierbas, de las aguas y de los bosques. Además aseguraban la protección de los hospitales situados en las montañas, como puntos sagrados de refugio (en nuestro caso Bujaruelo y Gavarnie), estableciendo penas para aquellos que incumpliesen los acuerdos.

Posteriormente, con la creación de los llamados estados nacionales, a partir del siglo XVI y la aparición de conflictos, ajenos a los valles, pero que les afectaban, al estar situados en el espacio fronterizo, estos trazados van mas alla. Intentan asegurar la paz con el establecimiento de garantías recíprocas de neutralidad en caso de guerra y de mantenimiento de relaciones y transacciones comerciales. Además en el caso de que no se pudiese evitar la confrontación armada, trataban de minimizar en lo posible las consecuencias de la misma, mediante la obligación de ambas partes de avisarse cuando en su territorio se produjese una concentración de tropas y, si los valles tenían que luchar entre ellos, establecer un plazo de tregua antes de la lucha para que los faceros pudieran evacuar el territorio del otro valle con sus bienes.

A partir del siglo XVIII, con el fortalecimiento de la dinámica centralizadora de los estados, estos intervienen cada vez mas en los acuerdos, convirtiéndolos en simples instrumentos administrativos y despojándolos de todo contenido político. Como consecuencia de ello, las facerías sufren un retroceso en sus contenidos, al quedar reducidas a meros tratados de contenido económico.

Entre el valle de Broto y el de Barèges se estableció una primera concordia en 1330, intentando dejar atrás las sangrientas luchas que se sucedieron en el primer cuarto del siglo XIV. A ésta siguieron otras, hasta llegar al momento actual, en que continua renovándose todos los años esta facería que regula el aprovechamiento de los pastos de alta montaña del llamado Mon d´Usona, en territorio de Gavarnie.



lunes, 24 de septiembre de 2012

Refugio de Oulettes de Gaube, cara norte del Vignemale

Viendo los hielos y paredones verticales del macizo del Vignemale, nos trasladamos a un paisaje de alta montaña y único en el Pirineo.



La cara norte de este macizo, posiblemente sea una de las visiones mas alpinas del pirineo, el entorno es simplemente impresionante, paredones de roca, corredores de nieve, cascadas de hielo y seracs de nieve.

Para acceder a este paraíso, iremos ala localidad de Cauterets, donde tomaremos una carretera que tras 8 kilómetros de recorrido, nos introduce dentro de los limites del Parque Nacional de los Pirineos y finaliza en el amplio aparcamiento de Pont d´Espagne a 1.496 metros de altitud.

Para acceder al Lac de Gaube tenemos la opción de subir a pie por una pista que salva un desnivel de algo más de 225 metros en una hora aproximadamente, o bien realizarlo en el telesilla que asciende hasta el mirador de Belvadere y que nos dejará a unos 15 minutos del Lac de Gaube.

Desde el Lac de Gaube continuamos por la senda que bordea todo el lago para luego ascender progresivamente en algo más de dos horas hasta el refugio de Oulettes de Gaube, salvando un desnivel de unos 425 metros. A la mitad del recorrido nos encontramos con la cascada de Esplumouse.

La llegada al refugio de Oulettes de Gaube, situado a 2.151 metros, nos permite obtener una de las mejores vistas panorámicas del macizo del Vignemale y en medio, surcando la pared roja y gris, veremos el famoso corredor del Couloir de Gaube.


sábado, 22 de septiembre de 2012

Ibón d´Ordiso

La Bal d´Ordiso es uno de los valles secundarios que vierten sus aguas en el Alto Ara. En su cabecera, apartado y solitario, encontramos un ibón de aguas turbias y someras, con la seguridad que nuestros únicos acompañantes por esos lugares serán las vacas los sarrios y alguna marmota que se dejará ver.



Desde San Nicolás de Blujarueo seguiremos la pista que remonta el río Ara hasta el final, llegando al refugio de Ordiso. Cruzaremos el río por un puente y cogeremos una senda evidente por la derecha del valle, frente a un hayedo. La senda acaba en un refugio de pastores actualmente hundido.

Desde el refugio no existe senda definida por lo que debemos subir por una pradera de derecha a izquierda hacia las paredes calizas que nos quedan al Suroeste. Por debajo de estas paredes pegados a ellas encontraremos el cauce del torrente que viene del ibón d´Ordiso. Aun nos queda una fuerte subida para llegar a el.

Mas adelante, al final del circo, llegamos hasta el ibón, siguiendo siempre el camino que nos marca el agua, sin olvidar que el pequeño torrente, es el camino.

Altura de partida: 1338 m.
Altura máxima: 2345 m.
Desnivel subida: 1006 m.
Duración: 3´30 horas.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Ibón de Respomuso

Este precioso ibón, está ubicado en el circo de Piedrafita, en uno de los rincones mas alpinos y agrestes del Valle de Tena y del Pirineo aragonés, a 2.220 m. de altitud.



Desde este lugar tenemos una visión faraónica de las grandes pirámides que se encuentran frente a nosotros, los picos de Campoplano, Llena Cantal, Gran Facha y el pico de Piedrafita, son autenticos desafíos visuales, la alta montaña ante nosotros sin obstáculos.

Aunque en Respomso no todo es bello, el impacto visual de los antiguos edificios de cuando se construyo la presa, hace que volvamos la vista hacia las montañas nombradas.

El itinerario que tomamos para subir a este ibón parte desde la presa de La Sarra (carretera que tomaremos a la izquierda del pueblo de Sallent de Gállego) y existen dos alternativas: una es un camino por el valle de Aguas Limpias, acceso más corto pero más expuesto al riesgo de aludes (marcado en verde en el mapa). Acceso recomendado en verano. La otra por la pista de Musales atravesando el cordal de Piedrafita, acceso algo más largo pero a la vez más seguro (marcado en amarillo en el mapa). Acceso recomendado en invierno.

En este precioso entorno, existe un refugio muy frecuentado por montañeros, desde el cual parten varias ascensiones y travesías como el Balaitús, Frondiellas, Tebarray, Gran Facha, Infiernos, Cristales, Cambales, Llena Cantal,...

Tiempo: 2,30 horas de subida.
Dificultad: 800 metros de desnivel.

sábado, 15 de septiembre de 2012

La Cascada de Gavarnie

También conocida como la Gran Cascada de Gavarnie, es una de las más altas de Europa, con 423 metros, está situada en el Circo de Gavarnie, a media hora caminando desde el pueblo de Gavarnie, en el Parque Nacional de los Pirineos Franceses.



“Los hilos de agua llegan por millares del más alto escaño, retozan de grada en grada, cruzan sus ranuras espumosas, serpentean, se alisan y caen en doce arroyos”.

Desde 2931 metros de altitud emanan las frías aguas de la Gran Cascada. Con origen del Lago Helado del Monte Perdido reaparecen por infiltración en la surgencia Brull, ya en tierras francesas.

El extraordinario paisaje y la geología hacen que la Gran Cascada de Gavarnie sea una atracción de clase mundial.

Este lugar esta declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1977, por lo que constituye uno de los 174 espacios naturales que protege este comité a nivel mundial.

Sus paredes calizas se levantan por encima de los 3000 metros de altura, arañando unas nubes que no entienden de fronteras. En primavera, las aguas glaciares discurren por sus fisuras, formando grandes cascadas que en invierno convierten al Circo en el paraíso de la escalada en hielo.