martes, 12 de junio de 2012
Cilindro de Marboré
El Cilindro de Marboré, de 3.328 metros, se encuentra dentro del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, formando parte del macizo de las Tres Sorores o Treserols. Se situa a la izquierda del Monte Perdido y domina el valle con su forma redondeada.
Su nombre se debe a la impresionante cara norte, una pared vertical redondeada con una forma que recuerda a un cilindro geométrico. Su sobrenombre se debe a que la misma cara norte domina el circo glaciar de Marboré, donde se halla el Ibón de Marboré.
La ascensión a esta montaña tiene algún grado de dificultad, al tener que salvar un par de chimeneas. Recorrremos todo el valle de Ordesa y subiremos después al refugio de Goriz, siguiendo el itinerario como si fuésemos a la cumbre del Monte Perdido, hasta llegar al lago Helado. Es importante ir con material apropiado, cuerda, arneses,...
Allí giraremos a la izquierda por un amplio corredor, una pedriza que nos llevará hasta el cuello entre el Cilindro y el pitón SW, donde nos encontraremos con una de las chimeneas mencionadas. Despues de salvar estos pasos con algo de dificultad, nos queda otra trepada por una pared lisa y muy aérea, la segunda chimenea. Una vez superada, accederemos casi a la loma que tras un repecho nos llevara a la cima.
Las vistas en la cumbre, como de costumbre, son espectaculares, con una visión al glaciar norte del Monte Perdido, impresionante. El Taillon, el Casco, la Torre, la Brecha,... tendremos todos los tresmiles y picos inferiores que nuestra mirada alcance a ver.
lunes, 11 de junio de 2012
Iquitos, donde nace el Amazonas
Al noroeste de Perú se extiende la Amazonia, una de las zonas más inexploradas y desconocidas del país, pero también una de las más apasionantes. El Amazonas, el río mas largo y caudaloso del planeta, es parte esencial de la vida de los ribereños.
Iquitos es la capital de la provincia de Maynas y el departamento de Loreto. Es la ciudad más grande de la Amazonia peruana, una buena base antes de adentrarse en las profundidades de este río. En este lugar dicen que llueve 260 días al año. Fue fundada por los jesuitas con el nombre de San Pablo de los Napeanos. Fue el primer puerto fluvial sobre el rio Amazonas.

Los ribereños viven en armonía con el medio que les rodea. A orillas de los ríos Marañón y Ucayali se encuentran numerosos poblados como Santo Domingo o San Juan de Yanayacu. Sus habitantes se dedican al cultivo de las chacras (principalmente de plátano y yuca), a la recolección, a la caza y, sobre todo, a la pesca. Levantan sus casas con cuatro troncos y algunas hojas de palma y llevan un modo de vida sencillo.
La ciudad sólo tiene conexión aérea y fluvial al resto del país, con la sola excepción de la carretera a Nauta, una pequeña ciudad de casi 30 000 habitantes a unos 105 km al sur. Siguiendo el curso del Amazonas, pueden llegar buques marinos de 3000 a 9000 toneladas y 5,5 m (18 pies) de calado, procedentes del Atlántico. Se considera que es la ciudad más poblada del mundo que no cuenta con acceso terrestre.
Iquitos es la capital de la provincia de Maynas y el departamento de Loreto. Es la ciudad más grande de la Amazonia peruana, una buena base antes de adentrarse en las profundidades de este río. En este lugar dicen que llueve 260 días al año. Fue fundada por los jesuitas con el nombre de San Pablo de los Napeanos. Fue el primer puerto fluvial sobre el rio Amazonas.

Los ribereños viven en armonía con el medio que les rodea. A orillas de los ríos Marañón y Ucayali se encuentran numerosos poblados como Santo Domingo o San Juan de Yanayacu. Sus habitantes se dedican al cultivo de las chacras (principalmente de plátano y yuca), a la recolección, a la caza y, sobre todo, a la pesca. Levantan sus casas con cuatro troncos y algunas hojas de palma y llevan un modo de vida sencillo.
La ciudad sólo tiene conexión aérea y fluvial al resto del país, con la sola excepción de la carretera a Nauta, una pequeña ciudad de casi 30 000 habitantes a unos 105 km al sur. Siguiendo el curso del Amazonas, pueden llegar buques marinos de 3000 a 9000 toneladas y 5,5 m (18 pies) de calado, procedentes del Atlántico. Se considera que es la ciudad más poblada del mundo que no cuenta con acceso terrestre.
domingo, 10 de junio de 2012
Origen de los valles glaciares
En un artículo anterior empezamos la historia geológica de Ordesa, pero lo dejamos hace 35 millones de años, cuando la orogénesis Alpina levantó los Pirineos. A partir de ese momento, el paisaje ha sido y está siendo moldeado, sobre todo, por el agua.
Las lluvias, la nieve y el hielo empezaron a actuar inmediatamente. En este tiempo hubo épocas muy frías, en especial, las grandes glaciaciones que se produjeron en el Pleistoceno (la Era Cuaternaria). Entonces se formaron inmensos glaciares, algunos de 500 metros de espesor, que fueron arrollando todo lo que encontraban a su paso. Todavía queda uno, en retroceso, en la cara norte del Monte Perdido.

Valle de Pineta
Poco a poco, el hielo es capaz de arrancar o desgajar las rocas y llevarlas muy lejos. Así se formaron profundos valles con la típica forma de “U”, ya que el fondo de un glaciar suele ser bastante plano. Son buenos ejemplos de estos valles glaciares los de Ordesa y Pineta.
En las partes altas, los glaciares son más pequeños pero, debido al frío, duran más. Allí se formaron valles colgados que acaban de forma abrupta, como cortada, vertiendo sus aguas (a veces a través de saltos o cascadas) a otro valle inferior, más grande. Buenos ejemplos son los valles colgados de Salarons y Cotatuero.
Había zonas donde la nieve y el hielo se acumulaban más y más. Allí se formaron los circos glaciares, que tienen forma de semicírculo, con paredes verticales por arriba, pero que se suavizan por abajo, como los de Gavarnie, Soaso y, de nuevo, Pineta. En estos circos nacían grandes glaciares. Ahora se suelen encontrar impresionantes cascadas, como las de Gavarnie, la Cola de Caballo, las Gradas de Soaso o la del Cinca.
Un glaciar siempre desciende y, al final, se deshiela. Los materiales que transporta quedan acumulados en las zonas denominadas "morrenas", de las que encontramos ejemplos en distintos lugares, como en el valle de Otal o la ermita de San Antón.
Las glaciaciones no duran siempre, pero en esta zona suele nevar y llover de forma abundante. La última gran glaciación empezó hace unos 110.000 años y acabó hace unos 10.000. En los periodos interglaciares - ahora estamos en uno de ellos -, el agua líquida ha erosionado Ordesa de forma distinta a como lo hace el hielo. ¿Cómo moldea el agua nuestro paisaje? Dejamos la respuesta para otro día.
Nuevo artículo (25/06/2012): Hemos publicado la tercera parte de la historia. Se puede leer siguiendo este enlace: El agua moldea el paisaje.
Las lluvias, la nieve y el hielo empezaron a actuar inmediatamente. En este tiempo hubo épocas muy frías, en especial, las grandes glaciaciones que se produjeron en el Pleistoceno (la Era Cuaternaria). Entonces se formaron inmensos glaciares, algunos de 500 metros de espesor, que fueron arrollando todo lo que encontraban a su paso. Todavía queda uno, en retroceso, en la cara norte del Monte Perdido.

Valle de Pineta
Poco a poco, el hielo es capaz de arrancar o desgajar las rocas y llevarlas muy lejos. Así se formaron profundos valles con la típica forma de “U”, ya que el fondo de un glaciar suele ser bastante plano. Son buenos ejemplos de estos valles glaciares los de Ordesa y Pineta.
En las partes altas, los glaciares son más pequeños pero, debido al frío, duran más. Allí se formaron valles colgados que acaban de forma abrupta, como cortada, vertiendo sus aguas (a veces a través de saltos o cascadas) a otro valle inferior, más grande. Buenos ejemplos son los valles colgados de Salarons y Cotatuero.
Había zonas donde la nieve y el hielo se acumulaban más y más. Allí se formaron los circos glaciares, que tienen forma de semicírculo, con paredes verticales por arriba, pero que se suavizan por abajo, como los de Gavarnie, Soaso y, de nuevo, Pineta. En estos circos nacían grandes glaciares. Ahora se suelen encontrar impresionantes cascadas, como las de Gavarnie, la Cola de Caballo, las Gradas de Soaso o la del Cinca.
Un glaciar siempre desciende y, al final, se deshiela. Los materiales que transporta quedan acumulados en las zonas denominadas "morrenas", de las que encontramos ejemplos en distintos lugares, como en el valle de Otal o la ermita de San Antón.
Las glaciaciones no duran siempre, pero en esta zona suele nevar y llover de forma abundante. La última gran glaciación empezó hace unos 110.000 años y acabó hace unos 10.000. En los periodos interglaciares - ahora estamos en uno de ellos -, el agua líquida ha erosionado Ordesa de forma distinta a como lo hace el hielo. ¿Cómo moldea el agua nuestro paisaje? Dejamos la respuesta para otro día.
Nuevo artículo (25/06/2012): Hemos publicado la tercera parte de la historia. Se puede leer siguiendo este enlace: El agua moldea el paisaje.
sábado, 9 de junio de 2012
Valle de Broto

El Valle de Broto esta enclavado en pleno Pirineo Central. Es el mas occidental de los valles del Sobrarbe. Ocupan toda la cuenca alta del río Ara con sus afluentes y coincide aproximadamente con los actuales términos municipales de Torla y Broto, un territorio extenso (más de 300 km. cuadrados).

La cabecera de este valle la forman a su vez otros dos valles, perpendiculares al de Broto: Zerbillonar y Ordesa. Ambos son fronterizos con el valle francés de Gavarnie, entre cuyos puertos destaca el de Bujaruelo.
Presenta una gran variación desde el punto de vista geológico, con una quebrada topografía y una gran diversidad de paisajes, con zonas intensamente humanizadas y parajes de gran belleza e interés cultural natural.

El contraste paisajístico que supone mirar al norte, donde las imponentes paredes del Valle de Ordesa, encima de Torla, se visten con una densa vegetación y las aguas del río Ara descienden fogosas, contrasta totalmente con la suavidad de las montañas y valles que se descuelgan poco a poco hacia el sur.
viernes, 8 de junio de 2012
Refugio de Tucarroya
Este refugio de montaña, inaugurado en 1890, está a 2661 metros de altitud. Ofrece una vista insuperable de la vertiente norte del Monte Perdido. Se ubica en el limite entre el pirineo francés y el pirineo aragonés, situado encima del ibón de Marboré, en pleno Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
Hasta hace unos años su estado era precario, pero tras una potente reforma en 1.999 está en muy buen estado. Se encuentra en la misma brecha de Tucarroya, Es un refugio libre, con capacidad para 15 personas, que dispone de literas y comedor.
Se puede acceder desde el Embalse de Gloriettes, en la carretera que se dirige hacia el Circo de Troumouse, o se puede partir desde Gavarnie, subiendo a la Hourquette de Pailla donde, tras perder algo de altura, empalmaríamos con el camino anterior. (4h 30m). Por la zona española el acceso es a través del Circo de Pineta. Se sube hasta el Balcón de Pineta, se rodea el lago helado de Marboré y, tras superar un pedregoso corredor, llegamos al Refugio en unas 4 horas.
En su exterior y encima del mismo se halla una pequeña placa solar y la imagen de la Virgen. En la misma brecha, a la izquierda del refugio, hay una placa incrustada en la roca con la imagen de Louis Robach y la siguiente inscripción: 1871-1959, 43 ascensiones a Monte Perdido
Debido al frío que suele hacer dentro de este refugio, se le llama "la nevera". Está formado por dos barracones unidos entre si; en el primero encontramos un par de mesas y cuatro bancos de madera, estanterías de madera con algunos productos comestibles, estufa con leña, extintor y radio socorro. En el segundo hay unas literas con mantas.


Refugio en plena Brecha de Tucarroya

Refugio por dentro

Refugio por dentro

Vistas desde el refugio al ibón de Marboré y glaciar de Monte Perdido

Refugio por dentro
Hasta hace unos años su estado era precario, pero tras una potente reforma en 1.999 está en muy buen estado. Se encuentra en la misma brecha de Tucarroya, Es un refugio libre, con capacidad para 15 personas, que dispone de literas y comedor.
Se puede acceder desde el Embalse de Gloriettes, en la carretera que se dirige hacia el Circo de Troumouse, o se puede partir desde Gavarnie, subiendo a la Hourquette de Pailla donde, tras perder algo de altura, empalmaríamos con el camino anterior. (4h 30m). Por la zona española el acceso es a través del Circo de Pineta. Se sube hasta el Balcón de Pineta, se rodea el lago helado de Marboré y, tras superar un pedregoso corredor, llegamos al Refugio en unas 4 horas.
En su exterior y encima del mismo se halla una pequeña placa solar y la imagen de la Virgen. En la misma brecha, a la izquierda del refugio, hay una placa incrustada en la roca con la imagen de Louis Robach y la siguiente inscripción: 1871-1959, 43 ascensiones a Monte Perdido
Debido al frío que suele hacer dentro de este refugio, se le llama "la nevera". Está formado por dos barracones unidos entre si; en el primero encontramos un par de mesas y cuatro bancos de madera, estanterías de madera con algunos productos comestibles, estufa con leña, extintor y radio socorro. En el segundo hay unas literas con mantas.
Refugio en plena Brecha de Tucarroya
Refugio por dentro
Refugio por dentro
Vistas desde el refugio al ibón de Marboré y glaciar de Monte Perdido
Refugio por dentro
jueves, 7 de junio de 2012
Luciano Briet, pasión por Ordesa
Bellos y agrestes paisajes, rodeados de montañas y bosques, creando un espectáculo único de belleza y elegancia. El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido goza de merecida fama a nivel internacional por la calidad de sus paisajes y la importancia de sus ecosistemas.

Este Parque nació a raíz del Real Decreto del 15 de agosto de 1918, cuando se declaro al valle de Ordesa "lugar modélico de respeto a los arboles, animales y paisaje", como lo definía su reglamento, aprobado también por el Real Decreto de 26 de septiembre de 1918.
Esta declaración de principios del siglo XX ha permitido llegar hasta la declaración de Parque Nacional, gracias a la voluntad y el tesón de Lucien Briet, geógrafo francés (fallecido en Charly, su pueblo natal el 4 de agosto de 1921), que impulsó dicha declaración en un escrito donde se puede leer:
- "Si no existe en España una sociedad para la protección de los paisajes, pueden suplir su cometido la Diputación Provincial de Huesca y la Real Sociedad Geográfica, con personalidad suficiente para interesar al gobierno de Madrid en favor del valle de Ordesa".
Estas palabras no pasaron desapercibidas y, tres anos antes de su muerte muerte, Lucien (Luciano para los de aquí) pudo ver como se declaraba Parque Nacional el valle de Ordesa. Las 2.100 hectáreas bajo protección pronto se quedaron pequeñas, tanto por su fama internacional, como por el número de visitantes. Se amplió en 1982, con el Cañón de Añisclo, las Gargantas de Escuain y la cabecera del valle de Pineta hasta las 15.608 hectáreas actuales.
Esta ultima clasificación abarca toda una unidad geográfica y morfológica, que es la del macizo calcáreo mas alto de Europa, con los valles que nacen en él.
Son muchos los encantos de este Parque Nacional. Tiene un importante atractivo ecoturístico y excursionista: ibones, glaciales, observación de fauna salvaje, la senda pirenaica, cumbres de mas de tres mil metros del Pirineo Aragonés, entre los que destaca El Monte Perdido (3.355 m). La complejidad orográfica, la extensión y la diversidad paisajística permiten la existencia de muestras muy variadas y ricas de las estructuras geológicas, de los ecosistemas, de los hábitats y de las comunidades vegetales, las especies y los paisajes del Parque Nacional de Ordesa.

Este Parque nació a raíz del Real Decreto del 15 de agosto de 1918, cuando se declaro al valle de Ordesa "lugar modélico de respeto a los arboles, animales y paisaje", como lo definía su reglamento, aprobado también por el Real Decreto de 26 de septiembre de 1918.
Esta declaración de principios del siglo XX ha permitido llegar hasta la declaración de Parque Nacional, gracias a la voluntad y el tesón de Lucien Briet, geógrafo francés (fallecido en Charly, su pueblo natal el 4 de agosto de 1921), que impulsó dicha declaración en un escrito donde se puede leer:
- "Si no existe en España una sociedad para la protección de los paisajes, pueden suplir su cometido la Diputación Provincial de Huesca y la Real Sociedad Geográfica, con personalidad suficiente para interesar al gobierno de Madrid en favor del valle de Ordesa".
Estas palabras no pasaron desapercibidas y, tres anos antes de su muerte muerte, Lucien (Luciano para los de aquí) pudo ver como se declaraba Parque Nacional el valle de Ordesa. Las 2.100 hectáreas bajo protección pronto se quedaron pequeñas, tanto por su fama internacional, como por el número de visitantes. Se amplió en 1982, con el Cañón de Añisclo, las Gargantas de Escuain y la cabecera del valle de Pineta hasta las 15.608 hectáreas actuales.
Esta ultima clasificación abarca toda una unidad geográfica y morfológica, que es la del macizo calcáreo mas alto de Europa, con los valles que nacen en él.
Son muchos los encantos de este Parque Nacional. Tiene un importante atractivo ecoturístico y excursionista: ibones, glaciales, observación de fauna salvaje, la senda pirenaica, cumbres de mas de tres mil metros del Pirineo Aragonés, entre los que destaca El Monte Perdido (3.355 m). La complejidad orográfica, la extensión y la diversidad paisajística permiten la existencia de muestras muy variadas y ricas de las estructuras geológicas, de los ecosistemas, de los hábitats y de las comunidades vegetales, las especies y los paisajes del Parque Nacional de Ordesa.
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