El Cañón de Añisclo nos ofrece paisajes de grandes contrastes, extrema aridez de los desiertos kársticos en las zonas altas y la permanente presencia del agua y la vegetación en los valles.
Para quien se acerque a conocer el Parque Nacional de Ordesa, es imprescindible visitar este lugar.
Impresionantes y escarpadas paredes verticales forman este circo glaciar donde encontramos un paisaje único y solitario que nos hace disfrutar del silencio.
Las aguas del río Aso se unen al Bellós justo debajo de la ermita de San Urbez en uno de los parajes más espectaculares del Parque Nacional de Ordesa, el Cañón de Añisclo.